11.12.17

Alta neurosis

- Vos tenés que escribir en un blog.
Yo ya tengo un blog.
¿Yo tengo que escribir en un blog?
¿Yo tengo que escribir?
¿Yo tengo qué escribir?
¿Que tengo yo qué escribir?
¿Qué tengo yo que escribir?
¿Tengo al blog o el blog me tiene a mí?
¿A mí, a la que fui?
¿Fui?
¿Soy?
¿Qué
estoy
haciendo?

No sé por qué pero me encanta este balanceo dubitativo, esta irracionalidad meticulosa, esta discontinúa consecución.
Me gusta la idea de no saber si me vas a leer -obvio que no. Obvio que no me vas a leer-. Probablemente digas cosas -siempre decís cosas- y yo entienda que me estás dando a entender que lo entendiste. Revindico mi derecho a la flasheada, a que la imaginación colme los vacíos de sentido como se le de la gana. ¿Eso no es estética? ¿Eso es tan distinto de las casualidades y los pájaros en los hombros señalados y ordenados según otra lógica que no es la de la razón? Enjaulados...
La tensión. El deseo, la realidad. La estética, la ética. La literatura, la filosofía.
Quiero a los dos polos y no quiero a ninguno.
Pero

¿Qué carajo es querer?