7.12.13

Padre Eter

Tan amistoso y fiel como tú, ¡oh Padre Éter!, ninguno entre los dioses y los hombres
Me crió; antes incluso que mi madre me acogiera
Entre sus brazos y sus pechos me nutrieran,
Me asiste con ternura y vertiste bebida celestial,
El aliento sagrado, en mi pecho naciente.

No sólo de manjares terrenales se alimentan los seres;
Tú los nutres a todos con tu néctar, ¡oh Padre!,
Y desborda y avanza desde tu eterna plenitud,
Por todos los conductos de la vida, el aire vivificante.
A causa de esto te aman los seres y se esfuerzan y luchan
Sin cesar hacia ti, en su crecer gozoso.

¡Celestial! ¿No te busca la planta con sus ojos,
Y el bajo matorral tiende hacia ti sus brazos tímidos?
Para poder hallarte, la semilla cautiva quebranta su envoltura;
Para, vivificada por ti, poder bañarse en tus ondas,
Se sacude la nieve el bosque, cual ropaje que le estorba.
Y los peces también se asoman y dan brincos, ávidos, sobre la luciente
Superficie del río, como si ellos también anhelasen
Salir de su cuna hacia ti; y a los nobles animales terrestres
Se les convierte en vuelo el paso, cuando un anhelo poderoso,
Aquel secreto amor a ti, los arrebata y los exalta.

Orgulloso, el corcel desdeña el suelo; cual arqueado acero
Tiende su cuello hacia la altura, apenas toca la arena con el casco.
Como en un juego, toca el pie del ciervo el tallo de la hierba,
Tal un céfiro, salta sobre el arroyo que, espumoso, se precipita,
Aquí y allá y apenas visible avanza, errante, entre las matas.

Pero los favoritos del Éter, los felices pájaros,
Habitan y, gozosos, juegan en las eternas mansiones del Padre.
Espacio muy sobrado hay para todos. A nadie se le marca su camino,
Y grandes y pequeños se mueven libremente en su morada.
Me brindan alegría, por sobre mi cabeza, y anhela el corazón
La maravilla de ascender hacia ellos; y como de una patria amiga
Me llegan señas desde las alturas, y sobre la cima de los Alpes
Quisiera caminar y desde allí llamar al águila veloz,
Para que, como antaño al muchacho feliz a los brazos de Zeus,
Me lleve de esta cárcel al palacio del Éter.

Neciamente vagamos; como la vid extraviada,
Cuando la estaca que la guía hacia el cielo se le quiebra,
Nos esparcimos por el suelo y buscamos y andamos
Por las regiones de la tierra, ¡oh Padre Éter!, en vano;
Pues nos mueve el deseo de estar en tus jardines.

A las olas del mar nos arrojamos, a esos llanos más libres,
Para satisfacernos, mientras juega la onda infinita en torno
A nuestra quilla; el corazón se regocija ante el poder del dios del mar.
Mas no nos satisface: nos atrae el océano más hondo,
Desde donde se agita la onda más ligera... ¡Oh, quién pudiera
Conducir el errante navío a las doradas costas!

Pero, mientras añora crepusculares lejanías,
Donde con azuladas ondas vas envolviendo las riberas extrañas,
Desciendes susurrando de la copa en flor de los frutales, ¡oh Padre Éter!,
Brindas la paz a mi agitado corazón, y vivo ya gustoso,
Como antaño, con las flores que da la tierra.

Hölderlin


Florcitas que crecen libremente por el pasto de Mar del Plata


26.9.13

Cercanía justa

Cualquier segundo es una puerta 
para entrar en tiempo.
Todo centímetro es una tierra
que lleva tu huella.
Cada color y cada aroma
me hacen sentir tu fantasía
jugando hacia el infinito.
En cada mirada se asoma
la intimidad de tu misterio.
Todo golpe de azada
cae sobre la tierra
con certeza de cosecha.
Cada canto verdadero
trae hasta mi corazón
el rumor de la fiesta
que ya empezó eterna
al final de mi camino.
Señor, no puedes perderte
en una clandestinidad absoluta:
yo me moriría en tu ausencia.
Ni puedes revelarte en toda tu grandeza:
yo quedaría absorbido
en el resplandor de tu gloria.
Tú eres el Señor de la justa cercanía,
del sacramento necesario
que nos permite irnos haciendo,
sin tanto frío y noche
que quede crudo nuestro barro,
ni tanto sol y mediodía
que tu fuego nos calcine.

Cruce peatonal en Ituzaingó, Buenos Aires, amaneciendo

Señor de la justa cercanía, Benjamín González Buelta sj

22.9.13

Sublime

"Puede quizás sorprenderle que le diga que el recuerdo más extraordinario de todos mis años en el extranjero es el del final de un día tranquilo, en las cumbres de los Pírineos, contemplando las llanuras y valles de Francia. [...] Mi recuerdo de aquel momento sobre el valle de Vera supera a todos los demás hasta el día de hoy.
El aire era claro, y las nubes se apilaban sobre las montañas, y justo empezaban a pintarse de rayos de rosa y oro con el sol del primer anochecer. Y de pronto comprendí que, sin dar un paso ni contar un segundo, había alcanzado ya algún otro mundo que coexistía con el mío. Sentí en torno a mí el espacio infinito, y supe que Dora y yo, y cada árbol, y cada ser humano estaban tallados de esa infinitud de tiempo y espacio.
La hoja que muere y el pétalo que se estira tienen cada uno un lugar tan importante como las montañas y las nueves enormes en el gran designio, y todos contienen las semillas de una majestad que va más allá de nuestros horizontes.
No puedo creer en el cielo que me enseñaron a esperar, ni temo demasiado su alternativa, y no obstante la maquinaria del universo que la filosofía natural nos obliga a contemplar no puede explicar tampoco tales cuestiones. En un momento así, incluso un soldado fatigado, con la mente llena de órdenes y raciones, sin duda contempla algo más que la naturaleza le muestra como lo Sublime."

 La aritmética del amor, Emma Darwin

Este es algún rinconcito de Argentina, cayéndose de Córdoba, o quizás Santa Fe.

2.9.13

Bienvenidos al ser

-¡Ay Vicky se me acalambró el pie!¡Me duele mucho!
-¡Pensá en otra cosa! Pensá en... elefantesvoladoresrosastirandoseenparaciadasdehelicopterosmajedosporPlatónyAristótelesloselefantesaplastanaDescartes,Descartesquedaaplastadocontraelpisosedisuelveconlatierrasehacelíneapasannúmerostresdosunocero,elcerocapazesuninventogriegoporelcosoesequedescubrieronenantíciteraocomosediganomeacuerdocomosedice,cercadeunaislaporqueveniaarribadeunbarco,Joaconosvaallevarapasearenbarco,somos LA BARCA DEL SER.



1.8.13

"Alguien me dijo una vez: no importa lo que hagas, amalo"

Juampi

-Cartita para un geriátrico de Cor Sexto.-

30.6.13

"Qué ingenua que sos"

" << Fiarse es bueno, pero no fiarse es mejor>> dice un proverbio, pero ésta es una sabiduría bastante superficial, porque la capacidad de fiarse es característica del hombre fuerte y seguro. El hombre inseguro no se fía ni siquiera de su madre. Cuando más verdaderamente hombre es uno más capaz es de fiarse, porque intuye los motivos adecuados que tiene para creer en el otro.
Al que tiene facilidad para una asignatura le basta una señal para intuir la solución del problema, mientras los demás tienen que esforzarse en dar todos los pasos. Tener facilidad para una cosa es como tener afinidad con ella. La facilidad para captar lo humano quiere decir que se tiene mucha humanidad dentro de uno; entonces sí que descubro hasta qué punto puedo fiarme de tu humanidad.
Es como si el hombre hiciese una comparación rápida consigo mismo, con su propia «experiencia elemental», con su propio «corazón», y se dijera a sí mismo: «Hasta aquí corresponde, y, por tanto, es verdad, me puedo fiar». "

Luigi Giussani -El sentido religioso-

Barrionuevo

Canción interior

-Lalalalala lalalala lalá lála laa laaaa.

Muchas veces la capocha se me pone a tararear sin permiso.
La canción interior me ataca sin avisar. Puedo estar en cualquier lado, leyendo algo, dormitando en el tren, caminando para volver a casa o por los pasillos de la facultad. Generalmente en mi cabeza no suena toda la letra, pero si un par de palabras del estribillo, especialmente si es alguna canción en inglés. Por lo general logro evitar que se me escape por la boca y la mantengo atada, aunque con rienda muy suelta, en mi cráneo, pero no faltan ocasiones en las cuales toda mi demencia se muestra al desnudo cuando no las puedo refrenar adentro mío. Re loca.
Hace un par de meses me acordé que había leído esta teoría en algún libro de Agatha Cristhie. En una ocasión, su gordito belga con bigote se puso a silbar algo alegremente cuando de repente, sonriendo para si mismo, cayó en la cuenta de que estaba meditando internamente una melodía que tenía relación con el caso.
Muchísimas veces algo adentro mío le dio play a una canción que no escuchaba hacía años, y entonces se queda a vivir en la cabeza por un par de meses. ¡Qué genial! Qué genial que cobre protagonismo en mi mente sin pedir permiso y qué genial inspeccionarla y entender sus porqués. Qué genial dejarla sonar.
Bienvenida cancioncita, no importa si sos triste o patética: algo adentro mío canta, y esa es siempre una linda sensación.


9.6.13

The wall

No sé si pueda pintar esto con palabras. 

Primero un ladrillo. No mucho para preocuparse, mientras estén desperdigados da igual donde duerman. Pero si se sostienen en su sueño largo unos con otros, ya es inquietante. El cielo miraba triste como la pared trataba de alcanzarlo. Patético esfuerzo por su parte, siempre va a haber más cielo, pero no es divertido para los que están cerca del suelo. 
Donde antes la tierra recibía la luz del sol ahora había una sombra sin color que se desperdigaba a sus anchas por el suelo. Estática. Constante. Pareja.
Flores quedaron bajo su abrazo demandante, y entonces también se quedaron dormidas. Ya no había viento.
Ella dijo que eso era paz.
¡ESO NO ES PAZ!



31.5.13

Esfuerzo útil

"Si buscamos con verdadera atención la solución de un problema de geometría y, si al cabo de una hora, estamos como al principio, hemos avanzado sin embargo a lo largo de cada minuto de esa hora hacia otra dimensión más misteriosa. Sin sentirlo, sin saberlo, ese esfuerzo en apariencia estéril y sin frutos ha arrojado más luz dentro del alma, el fruto se recogerá más tarde y sin falta en la plegaria. Se recogerá por añadidura en un ámbito cualquiera de la inteligencia que no tenga nada que ver, quizás, con las matemáticas. Quizás algún día, el que haya hecho ese esfuerzo ineficaz será capaz de entender de una forma más directa la belleza de un verso de Racine. Pero que el fruto de ese esfuerzo deba hallarse en la plegaria, es cierto. No cabe duda de ello."


Simone Weil, Reflexiones sobre el buen uso de los estudios
-Estoy viendo este video


A estudiar nomás. 

21.4.13

Poner el corazón

"Hay que escuchar la Palabra de Dios con humildad porque es palabra de amor, y sólo así entra en el corazón y cambia la vida. Es la síntesis de la homilía del Papa Francisco durante la misa que celebró el viernes 19 de abril por la mañana en la pequeña capilla de la Casa Santa Marta donde reside. En esta ocasión participaron los empleados de la Tipografía Vaticana y del periódico de la Santa Sede,l’Osservatore Romano
La conversión de San Pablo y el discurso de Jesús en la Sinagoga de Cafarnaúm fueron las lecturas bíblicas del día, que el Papa destacó en su homilía centrándola en la figura de Jesús que habla: habla a Saulo que lo persigue, habla a Ananías, llamado a acoger a Saulo, y habla también a los doctores de la ley, a quienes les dice que quien no come su carne y no bebe su sangre, no será salvado. 
La voz de Jesús – afirmó el Papa Francisco – “pasa por nuestra mente y va al corazón. Porque Jesús busca nuestra conversión”. Pablo y Ananías responden con perplejidad, pero con el corazón abierto. Los doctores de la ley responden de otra manera, discutiendo entre ellos y contestando duramente las palabras de Jesús: 
“Pablo y Ananías responden como los grandes de la historia de la salvación, como Jeremías e Isaías. También Moisés tuvo sus dificultades: ‘Pero, Señor, yo no sé hablar, ¿cómo iré a decir esto a los egipcios?’. Y María: ‘Pero, Señor, ¡yo no estoy casada!’. Es la respuesta de la humildad, de aquel que recibe la Palabra de Dios con el corazón. En cambio, los doctores responden sólo con la cabeza. No saben que la Palabra de Dios va al corazón, no saben de conversión”. 
El Papa explicó asimismo quiénes son los que responden sólo con la cabeza:
“Son los grandes ideólogos. La Palabra de Jesús va al corazón porque es Palabra de amor, es palabra bella y lleva al amor, nos hace amar. Estos cortan el camino del amor: los ideólogos. Y también el de la belleza. Y se pusieron a discutir ásperamente entre ellos: ‘¿Cómo puede éste darnos de comer su carne?’. ¡Todo un problema de intelecto! Y cuando entra la ideología en la Iglesia, cuando entra la ideología en la inteligencia del Evangelio, no se entiende nada”. 
Son – dijo – los que caminan sólo “por el camino del deber”: es el moralismo de cuantos pretenden realizar del Evangelio sólo lo que entienden con la cabeza. No están en el “camino de la conversión, esa conversión a la que nos invita Jesús”:
“Y estos, por el camino del deber, cargan todo sobre las espaldas de los fieles. Los ideólogos falsifican el Evangelio. Toda interpretación ideológica, independientemente de donde venga – de una parte o de otra – es una falsificación del Evangelio. Y estos ideólogos – lo hemos visto en la historia de la Iglesia – terminan por ser, se convierten en intelectuales sin talento, eticistas sin bondad. Y no hablemos de belleza, porque no entienden nada”. 
“En cambio – dijo al concluir el Santo Padre Francisco – el camino del amor, el camino del Evangelio, es sencillo: es el camino que han comprendido los santos”: 
 “¡Los santos son aquellos que llevan la Iglesia adelante! El camino de la conversión, el camino de la humildad, del amor, del corazón, el camino de la belleza… Oremos hoy al Señor por la Iglesia: que el Señor la libere de cualquier interpretación ideológica y abra el corazón de la Iglesia, de nuestra Madre Iglesia, al Evangelio sencillo, a ese Evangelio puro que nos habla de amor, que lleva al amor y ¡es tan bello! Y también nos hace bellos, a nosotros, con la belleza de la santidad. ¡Oremos hoy por la Iglesia!”"


-La Trexis con algún niño de Tintina.


12.4.13

Anhelo entrando en el otoño

"Estoy dejando caer mis hojas, bajando la guardia, abandonándome a la gravedad: tu voluntad.
Ya no me rehuso a desnudarme ante tu penetrante mirada. Ya no me rehuso. 
¡Mirame! Hoy no me avergüenza que me mires. 
Están cayendo, envejecidas y cansadas, las que alguna vez se jactaron de ser verdes, jóvenes y hermosas. 
¡Mirame!
Están cayendo sobre tus manos, se deshacen crujiendo bajo tus pies las que alguna vez fueron mi ego, mi orgullo, mi vanidad. Te las entrego.
¡Mirame! que están cayendo mis ropajes.
Y solo queda lo que soy: un pobre tronco con los brazos extendidos al cielo. Un trozo de leño con el anhelo de tocar el sol.
¡Mirame! Te necesito
."

Sofita

La mano redondita de La Trexis queriendo alcanzar un cielo de eucaliptos.

10.4.13

10 de Abril de 1206

"Se sintió un poco mareado ante la multitud de curiosos que se reunió para presenciar la escena en la plaza pública, un poco más abajo de la casa paterna, frente a Santa María Mayor, donde se encuentra el palacio episcopal edificado sobre la antigua morada del poeta Propercio, el voluptuoso admirador de la belleza, pero ¿de qué diablos podía tener miedo, él, Francisco? Sin decir una palabra, se quita la ropa con una precipitación fogosa y arroja las prendas unatras otra a los pies de su padre, todas, hasta sus calzas, y además la maldita bolsa que había llevado escondida en un bolsillo. Ahí está, desnudo como el día que nació. Desnudo hoy para su segundo nacimiento. [...]
¿Hay algo de teatro en todo esto? Sí, seguramente, pero es siempre el mismo Francisco con ese gusto irresistible por el gesto espectacular que hace que todas las miradas se concentren en él. Ha sido así desde su infancia, cuando debía ser el primero, el punto de mira. Y ahora esta debilidad está al servicio de una sinceridad furiosa que linda con la demencia. Los locos tienen la manía de desnudarse, el también se siente loco, loco de rabia y loco de amor, y, en el delirio de la exaltación, exclama con una autoridad magistral: "Escuchad, escuchad, todos. Desde ahora podré decir con toda libertad Padre nuestro que estás en los cielos. Pietro Berdardone ya no es mi padre, y le devuelvo no sólo su dinero, que aquí está, sino toda mi ropa." Y lanza este último grito que tiene el tono del Magnificat: "Iré desnudo al encuentro con el Señor".
Igual de turbado que la multitud, el obispo lloró y, atrayendo al joven a sus brazos, lo envolvió con su capa. La Iglesia tomaba así posesión de uno de sus más grandes hijos. Bajo las miradas desaprobadoras de la multitud, su padre partió con sus bienes, pero con tristeza en el corazón. Era el 10 de abril de 1206."

Hermano Francisco, Julien Green

Crucecitas de madera en el piso de Tintina

1.4.13

Techo



"Un techo para mi país debería llamarse Un piso para mi país" dijo uno de los chicos que construyó en mi cuadrilla la última construcción masiva.

Siempre escuché noticias de gente buena que se decidían a, vaya a saber como, hacer una casa para alguien que la necesitara, pero no fue hasta el año pasado cuando varios amigos decidieron sumarse cuando me enteré que no es simplemente hacer una casa.
Techo es muchísimo más. Es el trabajo de voluntarios antes y después de la construcción, y también otros proyectos: apoyo escolar, juegos para chicos, trabajo en los barrios.
Es gente que se acerca a familias que realmente la necesitan y se deciden a sacarse a sí mismos adelante, pagando una parte de la casita prefabricada y comprometiéndose a ayudar a los voluntarios. 
Quise ver todo eso de cerca, así que me animé con una amiga -igual de inservible que yo para la construcción- a sumar nuestros pares de manos.
Nos tocó construir en Acuba, Lanús. Muy temprano la mañana de un sábado, Andrés y Lili le abrieron las puertas de su casa a nuestra cuadrilla.
Andrés estaba recientemente operado de peritonitis y supuestamente no tenía que moverse mucho, pero el decía que de cualquier forma tiene que trabajar para darle de comer a los chicos, así que era el primero en agarrar la pala, bajar los paneles, cortar los pilotes, sacar y volver a clavar los clavitos que yo ponía mal. Creo que no se sentó en los dos días ni para tomar mate.
Lili le dio de comer a toda la construcción y no paraba de sacar pan dulce del horno mientras vigiliba a los chicos, que a veces resultaban demasiado entusiastas -"¡yo quiero ayudar a hacer mi casa!"-
También nos ayudaron los vecinos, dejándonos lugar para poner las chapas del techo y alcanzándonos cascotes, y los buenazos de los abuelos.
Todavía tengo un callo en el dedo, pero no podía dejar de cavar con mi joven ayudante buscador de tesoros. De la tierra salía cualquier cosa -yo también pensaba cuánto es lo que la lastimamos- y entre tijeras, bolsas de plástico, muñecos y pedazos de caño encontramos con mi amigo pedazos de mármol y piedras raras. Juanchi después lo vendió y compró con esa plata un palito helado para una de las voluntarias.
-Sobredosis de ternura-
Hay gente que dice sin embargo que todo eso no sirve para nada. Por ejemplo, en este caso yo no debería haber pasado un fin de semana con todas estas personas en Buenos Aires cuando ellos eran de Chaco, a la casa la tendríamos que ir a hacer allá. En parte es cierto: Esta gente nunca debería haberse visto obligada a dejar familia, amigos y tierra para venir a amontonarse a una gran ciudad que sí les deja escuela y hospital a mano. Deberíamos ir al interior y solucionar el problema de raíz y evitar la injusta y dolorosa mudanza de montones de familias. ¿Pero mientras tanto, que pasaba con Lili y sus hijos? Ella dijo emocionada que no podía creer que estaba pintando su casa cuando había llegado a ese lugar con dos chapas bajo el brazo y nada más. ¡Una casa! Después de ver tantas sonrisas a mi también me parecía un palacio. Un piso a partir del cual seguir soñando con construir más vida.
Juanchi me preguntó en un momento quién era el jefe ahí. Le dije que no había, aunque los que sabían más nos enseñaban todo a los nuevos para que en algún momento también podamos enseñarle a otros.
-No entiendo. Entonces, ¿quien les paga?
-Nadie nos paga Juanchi
-¡¿Y por qué lo hacen?!
-¡Porque queremos!
-Ah... ustedes son re buenos.
No le solucionamos la vida a esta familia, pero lo que hicimos fue estar ahí para hacerles saber que si quieren ir para adelante, alguien les va a dar una mano -porque no fue un regalo, ¡si ellos la consiguieron!-. Que no importa que este mundo parezca irse al cuerno, que queda un montón de gente buena. Juanchi y sus hermanitos duermen hoy en una casita de madera confiando en la vida.
Volviendo para casa en el micro a la vuelta me puse a hablar con uno de los pocos chicos de la escuela con los que no había hablado. -es cierto que soy muy poco tímida, pero el ambiente invitaba a cazar tu desayuno o cena y a ponerte a charlar con el que se te sentaba al lado- qué me preguntó cómo sintetizaría esos días en dos palabras. Lo pensé un poco y le dije que para mi era una pura experiencia humana. Compartir mesa con la familia, conocer muchas vidas diferentes y la locura de un montón de gente que no tiene nada que ver con la construcción alzando una casa en dos días. Una chica de Nepal al lado de un chico con rastas, kirchneristas y antikirchneritas: todo el mundo levantando un panel, unidos por lo que a todos nos pasa en el fondo. Eso es ser humano.
Le pedí entonces a el una respuesta y me dijo que no podía dármela. No se puede sintetizar eso. Tiene razón, ¡hay que vivirlo!



28.3.13

Levántate, tu fe te ha salvado.


Es increíble como las cosas empiezan a andar cuando uno se decide a seguir tirando para adelante.
Sin saber para donde disparar pero tirando para adelante fue como llegué a Pascua Joven. Una amiga de una amiga me dijo que iba a estar bueno, que podía participar. Con un poco de miedo al principio, y con más actitud de "¿A ver que onda? que de "Voy a dar lo mejor de mí y algo bueno va a salir", caí en reuniones de 300 coordinadores sin ver a una sola cara conocida, acordándome masomenos del nombre de Sofi y nada más. Sin embargo unos meses después encontré en ella otra de esas amigas desperdigadas por el mundo que la vida te las presenta en bandeja en el momento justo en el que son necesarias y en sus amigos mucha buena onda para bancar a la filósofa demente.
Llegué con fe, como siempre, pero sin nada de confianza -¡¿dónde se ha visto?!-, por estar muy dolida. Pascua Joven me sanó. Compartirme con el corazón y escuchar otras vidas, solamente estar junto a mil doscientas personas en búsqueda me hizo sentirme orgullosa de mí. Yo también soy tan ser humano como ellos, tengo muchas más preguntas que respuestas y busco. Está bueno también desgastar suela, que esa búsqueda duela. Creer es un poco estar en pelotas, pero está bueno ser vulnerable y jugarse por el otro.
Hace poco me dí cuenta discutiendo que realmente creo que puedo cambiar el mundo. Me emocioné mucho y me puse mal ante la crítica "no vas a poder, nada nunca va a cambiar, nadie puede cambiar a nadie, nada de lo que hagas va a importar"... "¿Ah no?¿Y entonces qué hago?" Quiero dar toda mi vida para el cambio, desde donde estoy, porque realmente creo que vale la pena apostar a la vida. ¡Si no gano no tengo nada que perder! Vivir creyendo es eso. Ya me dí cuenta que no soy Gandhi, y lo más probable es que no pueda solucionar el hambre en África, pero soy Victoria Kowalski, y si tengo que dejar mi vida para sacarle una sonrisa a la persona que tenga al lado, quiero hacerlo con toda la garra que tenga.
Creo que esta actitud de la revolución de lo pequeño es altamente contagiosa. Tengo un montón de locos visionarios a mano que padecen de lo mismo, y a juzgar por lo que me dicen, creo que yo también infecto a otras personas.
Así que sigo como siempre, sin saber donde caranchos va a terminar mi barca. Pero ojalá nunca me entere, porque la verdad es muy divertido estar así de viva.

Grupito 67.

19.3.13

En una santería con Pachufrita


Vendedor hablando por teléfono: Traeme 10 de San José, 10 de la Medalla Milagrosa, 10 de la Dulce Espera... y 50 de San Francisco que subió en el raiting.

13.3.13

En el Atril

El Atril es el paraíso de cualquier lector. Justo enfrente la estación de Morón, es enorme y todos los que trabajan ahí están un poco chapitas. -Otra razón por la cual creo que en el algún momento voy a dejar mi curriculum, creo que encajo con el perfil-
Fui a cambiar un par de libros y estaba revolviendo las estanterías localizando libros usados -siguiendo el consejo de uno de los chicos que trabajan ahí- cuando otro con el típico delantal rojo-naranjoso pasó distraído por al lado mío diciendo en vos baja "Control mental, control mental"
-¡¿Control mental?!¡¿Qué onda?!
-No sé, esta librería es más flashera...-me contestó mientras se agachaba a buscar un libro en un pedacito del último estante de una repisa, donde se leía en un cartelito negro y dorado: "Control Mental".

Cónclave

Antes de ayer, después de caer que ayer empezaba el Cónclave.

Victoria: Wau, ¡¿Osea que mañana podemos tener Papa?!
Alejito: No, no va a salir mañana.
Victoria: ¡¿Por qué no?!
Alejito: Na, nunca pasó eso. ¡Son como 180 cardenales! No va a salir por mayoría la primera vez.
Victoria: ¿Nunca, nunca, nunca pasó eso?
Alejito: No. Bueno, una vez si.
Victoria: ¿Cómo?
Alejito: Jesús le dijo a Pedro: "Sos vos".

Dios compañero

Si quieres, te acompaño en el camino,
y en el camino vamos conversando.

Y al conversar, tus hombros se descargan;
descargas, pues tu peso voy llevando.

Pues pesa el peso de tu desencanto
y es tu resignación aún más pesada.
Pero te sostendré, pues ya sostuve
la cruz de toda cruz en mis espaldas.


Me duele que te alejes de los tuyos,
y el creciente dolor de tu aislamiento;
pues toda mi pasión es ver reunidos
a los hijos de Dios que andan dispersos.

Yo sé que ya no crees en nuestro sueño.
Buscas seguridad retrocediendo.

Pero hasta en dirección equivocada
lo mío es ir contigo, compañero.


Si quieres, te acompaño en el camino
Si quieres, hoy me quedare contigo.


Escucha profecías, peregrino,
No seas testigo de desesperanza.
Es hora que levantes la cabeza
Y, aunque anochece, alientes la confianza.


Pues es posible ver de otra manera
La trama que se te hizo tan confusa.
¿No ves el hilo de oro de la Pascua
que rediseña todo lo que cruza?

¿No ves que desde dentro de las muertes
la muerte fue implotada y ya no mata?
Y se revela el nombre de la Vida:
Y el nudo que te ataba te desata.

Partir juntos el pan en nuestra mesa
descifra quiénes somos y seremos.
La Pascua nos irrumpe, amor de amores,
lo más vivo venciendo lo más muerto.

Si quieres te acompaño en el caminoooooo. 

 
Por fin sabrás quién soy, sabrás quién eres,
Mientras despiertas del antiguo sueño:
Y entenderás que es fiel a sus promesas
El Dios que prometió ser compañero.

Y de la historia mía y de la tuya
Ya no te escaparás, ni tendrás miedo.

Verás la historia como historia abierta
Y la esperanza arder su ardor sereno.

Y sentirás nostalgia de tu gente.
Y querrás compartir tu aliento nuevo.
Sin más demora, ponte ya en camino.
Sin más demora, ponte en medio de ellos.

Y brillará en tu fe de caminante
Mi nombre y mi misterio de “camino"

Y de mi fiel estar-acompañando
Tu amor de acompañante será el signo.


Si quieres, te acompaño en el camino



-Seba convocando a los chicos de Tintina con el super megáfono-



Eduardo Meana
(Más canciones etc, por acá)

11.3.13

Ancianópolis


A veces me pregunto si seré súper pesada iniciando conversaciones con extraños que solamente quieren llegar a sus casas, pero sin embargo fueron muchas las veces en que terminé conociendo la historia de vida del anónimo pasajero de tren o colectivo que se sienta por casualidad -o quizás no tanto- al lado mío y pude compartir una pequeña parte de su dolor o por lo menos le saqué una sonrisa. Me estoy acostumbrando a sentirme cómoda conociendo desconocidos, y creo que es un hábito particularmente contagioso y fácil de adquirir teniendo en cuenta que las demás personas en el vagón no son solo masas orgánicas corpóreas.
Así fue como una noche lluviosa me encontré con Roberto y su silla de ruedas en la estación. Resulta que vivía el geriátrico de la vuelta de casa, y se iba a mudar en pocas semanas para Uruguay. Ese hogar no tiene muy buena fama, y de afuera siempre me pareció un poco abandonado. Le conté que Juampi y algunos de los chicos quisieron ir a dar una mano, pero no los dejaron entrar. Dijeron que para empezar a visitar a los abuelos regularmente teníamos que pedir un permiso especial en la municipalidad, algo super burocrático y denso. Roberto me dijo resueltamente que no querían que entremos porque no quieren a nadie rompiendo las bolas cuando las enfermeras y demás empleados roban todo olímpicamente.
Le pregunté si estaba seguro, y empezó a largar una catarata de razones por las cuales esas personas son una porquería: Enfermeras que se quedan casas de pacientes, muebles y ropa que desaparecen de un día para el otro; se robarían hasta el agua de los floreros, pero no pueden porque no hay ni una flor que aporte color en ese paisaje triste.
Roberto es un luchador de toda la vida, incansable. Me quedo con su historia y la garra que sigue poniendo. Quiso organizar proyectos para adentro y afuera del geri, pero nadie lo ayudó. 
Hace una semana más o menos fuimos a visitarlo con La trexis y Juampi, sin estar seguros de si íbamos a poder entrar, solamente con un nombre y número de pabellón. Sin embargo después de que me pidieran mi nombre y documento, el señor de la puerta se dio cuenta de que nunca habíamos ido y amablemente nos indicó donde estaba mi amigo. 
-Si quieren recorrer un poco, vallan hasta la plaza principal por esta misma calle doblando para la derecha, la que tiene el mástil, y van a ver que se bifurcan tres caminos, agarren el de la derecha y van a ver una subida, crucenla nomás y el último de aquel lado es el Cinco. 
Por esas indicaciones parecía que estábamos a punto de entrar a un bosque. Pero por suerte podíamos entrar nomás.
Al principio me sentí un poco perdida, lo que no es una sensación nueva para mí, pero en La trexis suele ser preocupante.
El paisaje es casi surrealista, de verdad hay una plaza con un mástil gris y sin bandera, cercada por árboles. Calles vacías, edificios muy viejos y medio destartalados. Recién al acercarnos un poco a los pabellones empezamos a ver personas. Viejitos sentados lejos unos de otro, cada uno en la suya, y rematando la escena un par de kioscos.
-Ah bueno, ¿¡También hay kioscos acá adentro?!¿Por qué?
-Mirá, dice "cargas móviles"
-Esto es Ancianópolis, casi como en Los Juegos del Hambre. Ah, no, era en Traición, otro libro malísimo...
Finalmente llegamos al Cinco. Ubicamos fácil a un enfermero en una sala con masomenos treinta abuelos sentados mirando la tele, casi todos fumando. ("¡Estaban fumando y la sala decía Prohibido fumar"!) Cómo la mayoría estaban de espalda, y yo ya estaba dudando de poder reconocerlo, le pregunté dónde estaba Roberto.
-¿Roberto?-me dijo extrañado.-¿Habrá algún Roberto por acá?
Llamó a otro enfermero que tampoco estaba seguro.
-¡Roberto!¿Hay algún Roberto acá?-preguntó a todos en general.
Empezaron a debatir con un par de viejitos más cercanos quién podría ser Roberto hasta que uno se acordó que ya se había ido. Le dijimos a los enfermeros que le avisaran que habíamos pasado por ahí cuando volviera a buscar sus cosas.
Saliendo otra vez al pasillo, La trexis con una punzada de dolor psicosomática en un costado, nos sentamos a charlar con Euge, una señora que está ahí desde hace trece años.
Sí, hay kioscos porque la comida es horrible. El que puede, se compra ahí mismo. El que no, se embroma.
Si, se puede fumar tranquilamente. Es más, la enferma les convida puchos.
No, la gran mayoría no tiene familia, porque como dijo Euge "No tengo familia, pero si tuviera una familia que me quisiera no estaría acá". Capaz pienso un poco diferente a esta viejita triste pero simpática, porque vimos un par de familiares el tiempo que estuvimos ahí. Me parece que es gente que no cuenta con los recursos para tener a sus abuelos en otro lugar, o prefiero creer que a un buen número le pasa eso.
Pasados unos minutos se sentó con nosotros otra señora, y después cuatro más y un par de perros. No deja de asombrarme lo agradecido que alguien puede estar por tener a alguien pata charlar un rato y nada más. Juampi les preguntó si les gustaría que volviéramos y todas contestaron muy entusiasmadas.
Emprendimos la retirada con la alegría triste, o si se quiere ver desde el punto de vista optimista, una tristeza alegre de cuando queremos meter las manos en la masa para tratar de arreglar un poco algo que ya tendría que estar bien.
-Juampi, convocá a tus soldaditos de Dios... Esto es una guerra. 

1.3.13

"Apurate a cambiar al mundo, antes de que el mundo te cambie"

Hoy Juampi me contó que uno de los mejores profesores que tuve le dijo eso una vez.
Tengo miedo de que el mundo me cambie y volverme una adulta gris y rutinaria. Creo que es uno de mis mayores miedos, y me pasó varias veces por al lado.
Hay gente que dice que eso es madurar. Darse cuenta de que nada es como queremos y que es totalmente inútil de nuestra parte enfrentarnos a esos monstruos enormes que nos tienen presos: el sistema, el capitalismo, el consumismo, el individualismo, el sinsentido del ajetreo cotidiano. Que somos hormiguitas de paso por la vida y lo mejor es disfrutar de nuestro escaso tiempo terrenal con las reglas de juego que alguien alguna vez escribió. Que no vale la pena arriesgarse por grandes ideales abstractos: No vale la pena la solidaridad con el otro, la búsqueda de sentido, la confianza en lo ultramaterial, el arte, ni la política ni nada de lo que nos hace humanos. 
A mi me parece más bien que madurar y crecer es otra cosa. Ser más conscientes de la realidad gracias a los años vividos no tiene que aplastar la capacidad que tenemos todos de asombrarnos como chicos de lo más simple. Es que siempre quedan tantas cosas por saber y hacer... Se puede ser joven para siempre, y creo que es una buena idea. Se puede descubrir nuestra pequeñez y asumirla, enfrentarnos con los monstruos reconociéndonos chiquitos... pero firmes. 
Cada persona cambia el mundo a cada momento, por la sencilla razón de que todos estamos en el mismo barco, no podés bajarte de la tierra. Lo que si podemos es decidir entre el conformismo facil y la obediencia a los monstruos o el combate a muerte. Probablemente se nos pase la vida peleando, pero como me dijo hoy La trexis "el incorformismo no es incompatible con la felicidad". Por el contrario, la felicidad sospecho que es la adecuación a nuestra naturaleza, el ser fieles a nosotros mismos. 
Sé que no voy a cambiar mucho. Ni siquiera puedo cambiar a nadie que no quiera cambiarse a si mismo. Pero si soy un granito de arena, estoy dispuesta a ser un granito de arena movedizo. Por suerte no estoy sola en esta. Tengo un puñado de amigos que son superheroes -y no precisamente yankis.-


22.2.13

El mejor colectivero del mundo

Después del acto por las víctimas de Once quedamos en algún lugar de capital a la deriva con Juanchi y La Trexis. Al preguntar por algún colectivo hasta la estación nos señalaron el 7 que justo estaba en esa esquina. No teníamos idea donde era la parada, pero puse mi mejor cara de súplica mientras nos arrimábamos corriendo a la puerta. El colectivero parecía cansado y distraído, muy serio... y sin embargo nos abrió. Después de agradecerle nos ubicamos como pudimos en el pasillo bastante ocupado.
Las calles estaban llenas de manifestantes que emprendían la retirada, viejitas hablando por celular distraídas por donde se suponía que tenía que pasar nuestro colectivo. El chofer, sin putear, las esquivó paciente.
Llegamos a una parada bastante concurrida. No sé si había en la cola tanta gente como en Liniers en hora pico, pero el número por ahí andaba. El colectivero pidió lugar, por favor. La gente también subió por el medio y por atrás. Pidió entonces lugar para cerrar las puertas, con cuidado de no aplastar a un viejito.
Seguimos viaje. Otra parada. A pesar de estar completamente atiborrado, el bondi para.
-¡¿Pero dónde los querés meter, muchacho?!
-Este hombre es demasiado bueno.
Próxima parada, el colectivero pregunta:
-¿Quien era la señora que se bajaba antes de Once?
La aludida se baja agradecida. La gente comenta:
-Wau, ¡Este hombre es increíble!
-Siempre te dicen "Yo te aviso", te mandan al fondo y después se hacen los boludos. Increíble.
Llegamos a destino, La Trexis pregunta para corroborar, y sí, lo es.
-¡Gracias capo!-dice bajando.
-¡Gracias por todo genio!-dice Juanchi.
-¡Sos el mejor colectivero del mundooooo!-le digo saltando a tierra.
Se escuchan risas desde adentro, mientras vuelve a arrancar.

Esta es la razón por la cual el último asiento es el mejor.

We could be heroes

-¡Vamos a cambiar al mundo compañero!
Juanchi de espaldas elevó el puño en el aire mientras corría hacia el remis.
-¡Primero vamos a cambiar a este país!

Con Juanchi bajo niños de Tintina

Tengo la mejor banda amiga revolucionaria del mundo.

Soundtrack:


Hace un año 52 personas perdieron la vida por culpa de la corrupción





















A veces me cuesta escribir, esta entrada es un buen ejemplo.
No tengo palabras para esto. Escribí y borré cuarenta veces. No hay caso.  

11.2.13

Estás vivo

"Sé que hay gente que dice que estas cosas no pasan. Y es gente que olvida lo que es tener 16, o cumplir 17. Y todo esto será historia, y nuestras imágenes se volverán viejas fotos. Y todos nos volveremos el padre o madre de alguien. Pero en este momento, esos momentos no son historias. Esto está pasando. Estoy acá, y la estoy viendo a ella. Y es hermosa. Puedo verlo, ese momento en el que sabés que no sos solamente una triste historia. Estás vivo. Y ves las luces en los edificios y todo lo que te hace preguntarte... Y estás escuchando esa canción, con la gente que más querés... Y en este momento, lo juro... Somos infinitos."


-En Chañarmuyo, por alguna ruta.

The perks of being a wallflower


El instante es donde reposa toda la eternidad 
-Creo que Aristóteles en algún lugar de la Física dice algo así-.


*Notese la relación de esto con la entrada anterior. Juro que ví la película inmediatamente después de escribir la susodicha.

Hormigas-Infinito

"Vos vas a lograr grandes pequeñas cosas. Vas a ver" 
Pachufrita

"Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida. Debemos aprender por nosotros mismos, y también enseñar a los hombres desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espere algo de nosotros. Dejemos de interrogarnos sobre el sentido de la vida y, en cambio, pensemos en lo que la existencia nos reclama continua e incesantemente. Y respondamos no con palabras, ni con meditaciones, sino con el valor y la conducta recta y adecuada. En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a las cuestiones que la existencia nos plantea, cumplir con las obligaciones que la vida nos asigna a cada uno en cada instante particular."

Viktor Frakl, El hombre en busca de sentido


Hace unas semanas en lo de mi tía descubrí colgadas de un perchero dos fotos, la Madre María Teresa de Calcuta al lado de dos motoqueros en blanco y negro, con toda la pinta de estar haciendo un largo viaje. No tengo idea quienes eran, y tampoco lo pregunté porque estaba ocupada tratando de entender que había en aquellas imágenes que me sacudía tanto.
Eran imágenes de vida totalmente diferentes. Viajes muy distintos. 
Todo el año un par de mis compañeros filosofales estuvieron discutiendo sobre Leibniz y el infinito en acto. No entendí ni jota del problema matemático, pero de repente me dí cuenta del abismo sin fondo que es cada persona.
Una canción de Calle 13 dice que hay seis mil millones de habitantes. Seis mil millones de personas únicas e irrepetibles, con diferentes historias personales, culturales y sociales, creencias, religiones, libertades, gustos, sueños, metas, valores, caracteres, pensamientos, sentimientos... 
¡Cada persona es un infinito en acto!  Cada persona mira el mundo desde sus ojos, con sus propios colores y perspectiva, ocupando un lugar en tiempo y espacio que nunca va a poder ser abarcado por otro.
Somos infinitos e ínfimos a la vez. Somos hormigas. Conocemos hormigas, nos movemos en un hormiguero. Ayudamos a hormigas. Nuestro infinito nos desborda, y lo compartimos y forjamos en conjunto,  pero nada de lo que hagamos va a iluminar a todos los demás.
Sospecho entonces que todo esto se trata de conocer nuestro propio infinito de hormiga y asumirlo, hacerlo propio. Conocernos, aceptarnos, querernos. Encontrarnos en otros infinitos hormiga y así ensancharnos. Ser otra foto colgada en el perchero de mi tía. Una foto en blanco y negro o en color, en cualquier lugar del mundo, en una moto o firmes en la tierra, pero una foto nítida, una fotaza. Una foto que valga la pena ser vista, que arranque una sonrisa. 

* Esta es una hormiga-infinito a la que le debo gran parte de mi hormiguitez infinitada (La trexis)

8.2.13

¿Perfección? Nah...

"No soy perfecta y me encanta no serlo porque se que así Dios va a ir construyendo más en mi"


Tati

Me da tanta vergüenza dejarle ver a los demás mis errores, debilidades y antivalores. Tanta...
Pero no sé si más que a mi misma. Siempre estoy buscando ser mejor, es cierto. Pero a veces me vengo abajo con una gota más de autocrítica. 
Hace unos muchos meses decidí que quería ser mejor, y trabajar mis defectos en serio.  
Hace unos pocos meses decidí que mejor primero trabajo en mi autoaceptación. 

-En Sierra del Tigre, Tandil-

31.1.13

Efra

Efraín es un nene de Tintina que tiene la mejor risa del mundo.


Una tarde de recreación, la propuesta para la catequesis era enseñarles el bautismo de Jesús dividiendo a los nenes en grupitos y dándoles para pintar a cada uno un dibujo relativo al tema. Al mío le tocó unas manos gigantes que hizo La trexis ofreciendo un corazón: el amor de Dios reconociendo a su Hijo.
Les contamos lo que eso representaba mientras todos se compartían lápices y fibrones, dejándose lugar unos a otros. El grupito la verdad tenía bastante potencial artístico. Cuatro nenas habían encontrado en el revoltijo de lápices las plasticolas de colores y estaban desparramando brillitos muy contentas.
Cuando estábamos todos en pleno art-atack, sentí que Efra lloraba. No me preocupé mucho, no había tarde de recreación en la que no llorara por algo, pero fui a preguntarle qué le pasaba... y no, ya no me acuerdo que me dijo esa vez, pero creo que lo consolé un poco.
-¿Querés venir a pintar conmigo Efra?
- Sí.
Agarró del suelo un fibrón marrón y me dijo que quería hacer rayas, alrededor de una de las manos de Dios. Así que hicimos rayas marrones, mientras las jóvenes artistas miraban un poco reprobatoriamente, es que eso no combinaba mucho con el corazón lleno de brillos.
Después paró y se quedó mirando el papel.
-¿Qué querés hacer ahora?
-Dibujar.-señalaba la mano de Dios con decisión.
-¿Qué querés dibujar ahí?
-Un mate.
-¡¿?!-pasado un poco mi asombro, no pude contener la risa-¿Querés dibujar un mate en la mano de Dios?
-Sí.
-Ahí tiene las manos ocupadas mandando amor, Efra. Pero estoy segura de que a Dios le encanta tomar mate. Segurísima.

24.1.13

Hormiguitez

Hace unas semanas, -bastantes, en realidad creo que en diciembre- estaba haciéndome el cotidiano matecocido de las cinco, cuando me asaltaron sin evidente razón las preguntas pesadas y bastante tortuosas sobre el mal. Traté de no darles pelota, no quería que me arruinaran mi dulce matecocido, pero fueron bastante insistentes, como siempre.
El texto que anda circulando por feisbuck y alrededores sobre el joven alumno que defiende la existencia de Dios contra su profesor y sostiene que el mal es la ausencia del bien, que en sí no existe, como no existen la oscuridad ni el frío, si no que estos son ausencia de luz y calor... Es super lindo. Incluido el colorido detalle de que el alumnito despierto termina siendo ni más ni menos que Einstein.
Pero la verdad es que está. No existirá como tal, y todo lo que quieras... pero está. Se siente. Y jode.
Creo que es una de las grandes preguntas del hombre. Bah, en realidad, sospecho que es una de las muchas caras de la única pregunta del hombre. ¿Qué es todo esto?
Me parece que la de ese texto es una buena respuesta, pero está lejos de estar cerrada. Y entonces, así me encontró otra vez la pregunta, porque me fui dando cuenta con el tiempo de que la dimensión del mal es más grande de lo que pensaba.
Siempre fui un poco socrática en ese sentido, me parecía que el mal que hace el hombre es en realidad ignorancia en acción. No podía entrarme en la cabeza como alguien puede hacer mal algo, sabiendo pero de verdad, internamente, lo que está haciendo. Pero sí: Ahora sigo creyendo que el hombre es naturalmente bueno, que toda persona está inicialmente llamada al bien. Pero que hay gente forra con conciencia, la hay.
Y entonces, bastante perturbada, miré por la ventana. Una manchita negra se movía, y me pareció que era una hormiga moviendo a otra. Salí al patio a comprobarlo, y me agaché a mirar la escena que trascurría casi bajo mis pies.
Pensé en una clase de teología que hablamos de un Darwin horrorizado ante una naturaleza esencialmente cruel y destructiva. ¿Que hubiera pensado de esa hormiga solidaria?
Una hormiguita ajena a todos los problemas del mundo. Al presidente moribundo de Venezuela, y a la guerra de oriente, y las millones de personas que sufren. Probablemente ni siquiera sabía del sufrimiento de sus congéneres hormigas. Y sin embargo ahí estaba, levantando a otra compañera.
Tenía ganas de ayudarla, -actitud bastante incoherente por mi parte, habiendo matado anteriormente a tantas de sus compatriotas-, pero obviamente, con la suavidad que precisamente no me caracteriza, no hubiera podido agarrarla sin aplastarla, y tampoco llevarla a su hormiguero. La única que podía hacer algo era ella. Así de chiquita.
Volví a mi matecocido sabiendo más que cada vez sé menos pero decidida a, sin nunca dejar de preguntarme, dar lo mejor de mí aunque no entienda nada. Ofrecer mi hormiguitez.

-Con Jesús en el Calvario de Tandil-

22.1.13

Ver II

"Qué riqueza de matices descubre una segunda mirada y una tercera mirada"

Cachito de madera en lo de Pocha, de Tintina.

-Las fotos son de la casa donde estuvimos parando.

Despertar a alguien es tirarle el universo encima

Desde una revistita de Clarín que me dio el abuelo:

Un poema
2 de Octubre de 1980

Anverso.
Dormías. Te despierto.
La gran mañana depara la ilusión de un principio.
Te habías olvidad de Virgilio.
Ahí están los hexámetros.
Te traigo muchas cosas.
Las cuatro raíces del griego:
la tierra, el agua, el fuego, el aire.

Un solo nombre de mujer.
La amistad de la luna.
Los claros colores del Atlas.
El olvido, que purifica.
La memoria que elige y que reescribe.

El hábito que nos ayuda a sentir que somos inmortales.
La esfera y las agujas que parcelan el inasible tiempo.
Las dudas que llamamos, no sin alguna vanidad, metafísica.

La curva del bastón que tu mano espera.
El saber de las uvas.
Reverso.
Recordar a quien duerme
es un acto común y cotidiano
que podría hacernos temblar.

Recordar a quien duerme
es imponer a otro la interminable
prisión del universo.

Y de su tiempo sin ocaso ni aurora.
Es revelarle que es alguien o algo.
Que está sujeto a un nombre que lo publica.
Y a un cúmulo de ayeres.
Es inquietar su eternidad.
Es cargarlo de siglos y estrellas.
Es restituir al tiempo otro Lázaro.
Cargado de memoria.
Es infamar el agua de Leteo.

Jorge Luis Borges


-Si, estoy teniendo partes del pelo azules/violaceas/verdes-

20.1.13

Buscador de horizontes

En este solemne acto, cambio la dirección del presente blog de "http://o-pen-your-mind.blogspot.com" a la nueva y mejorada "http://buscadordehorizontes.blogspot.com."
¿Por qué? Mmm porque la original me resulta bastante yanqui y poco colorida. En mi defensa voy a decir que cuesta mucho encontrar una dirección más o menos digna para un blog personal, y que no la había cambiado desde que se me ocurrió allá por... esperen que me fije en el archivo... mediados de 2010. Le había puesto así porque es como mamá me decía siempre que estoy colgada o entiendo algo con lentitud (osea, en un promedio de tres o cuatro veces al día). Yo no me cansé de vivir en las nubes, y no planeo mudarme por lo pronto, pero ella sí por suerte se hartó de la repetida frase que era un poco molesta con la típica entonación de exasperación.
Cómo planeo darle más difusión al blog este año, y escribir más, me pareció que había llegado el momento de cambiarla. De verdad espero que la nueva no resulte muy cursi.
Probé primero con algunas frases filosóficas dadas vuelta o abreviadas. "Solosequenosena" era genial, pero se ve que alguien descubrió su genialidad anteriormente, porque está ocupada. Empecé a pensar en partecitas de canciones, pero también estaban quemadas. Es horrible el momento en que tenés que desechar una super idea elaborada con trabajo en tu cabeza. "Quizasporque" tampoco pudo ser.
Así que, ¿Por qué "Buscador de horizontes, eh?
De alguna manera se prendió en mi cerebro una de mis canciones top 5 favoritas de misa, El cazador: Me has forjado caminante, buscador de horizontes más lejanos y claros...
Listo el pollo.

-Pachus en el dique de Chañarmuyo-


19.1.13

Llamado y capacitación

"Dios no llama a los capacitados, capacita a los llamados"

-Angelitos esperando para actuar en el pesebre viviente en la parroquia de Tintina-

La Nous, -acercándome más todo esto cada segundo desde que la conocí.-

17.1.13

Gracias Tintina

1. No es "acá" o "allá". Es "aquí" o "allí".
2. No es "un montón". Es "muy mucho".
3. No es "chabón", o "pibe". Es "chango".
4. No es "haceme caballito" o "cocochito". Es "cucurucho haceme".

Es siempre abrirle la puerta a esos que vienen de Buenos Aires, y convidarles mates dulces, tortilla santiagueña, y un poco de la vida cotidiana. Es barrer la vereda todos los días, y tener siempre todo limpio. Es poder ver a la noche un millón de estrellas. Es, en misa, burlarse cariñosamente de las chicas que le tienen miedo a los bichos e incluso perseguirlas con una chicharra en la mano. Es en muchas casas darle el desayuno al hijo del vecino, y criar al de la hija. Es en muchas otras no tener luz eléctrica, pero si luz propia. ¡Es que con la chacarera doble se curan todas las penas!

La trexis en plena demostración de instinto maternal

Sólo tengo caminos

Sólo tengo caminos.
Caminitos, nada más.
Ante un Dios que se llama "Camino",
sé que hay aquí no hay descanso,
no hay me
ta.

Sólo tengo caminos
para describirme,
para entender mi alma
y abrazar mi vida y la tuya.
Sólo tengo caminos.

Sólo la mente vuela y llega,
¡La vida real va más despacio!
Velocidad crucero de la vida:
tu humilde paso.

Sagrado ritmo tibio,
ciclo humano de cuatro estaciones.
Como bosque creciendo,
es así nuestro cambio posible.

Sólo cuando caminas, besas
de tu esencia, su belleza.
Dios despacito va abriendo su mano
... y te despliegas.

Que el caminar te apacigüe
y te hermane, te cure y te absuelva,
desde el respeto sabio
que los pasos pequeños te enseñan.


Eduardo Meana


1.1.13

WAU

A veces se me cae el universo encima.
Me pasó por primera vez cuando tenía doce años. Estaba en el colegio, sentada cerca de la ventana. Alguien me pidió la goma, o yo le pedí la goma a alguien. Me dí vuelta con eso en mi mano y... WAU. Tenía una cosa que servía para borrar, algo que otro había escrito. Alguien había fabricado ese instrumento, y alguien había movido su mano agarrando otro instrumento muy delgado con grafito adentro, un material que dejaba un trazo, para escribir, ensuciar una superficie lisa con ideas. Yo estaba en un aula, en el segundo piso de un colegio de Ituzaingó, zona oeste de Buenos Aires, Argentina, América del Sur, planeta Tierra, Sistema solar, nuestra galaxia... ¡DIOS MÍO!
Qué desproporción tan extraña entre el tamaño de TODO y la goma que servía para borrar una palabra en una hoja. Casi un sinsentido estudiar lo que sea que estuviera estudiando, ¡tenía un universo a cuestas!
Alguien me llamó para que volviera a asumir mi humanidad, y no pude contar en ese momento lo que había descubierto.
Hace mucho que no me pasa. No sabría decir si es una buena sensación. Pero wau.